Hay muchas películas donde una pareja encuentra el amor de su vida. Películas románticas donde él o ella conocen a alguien que será el amor de su vida, aunque, por medio, la trama los ponga en contra y parezca que no habrá final feliz.
Aunque sea en el cine, a la mayoría, nos gusta que haya un final feliz, que el chico se enamore perdidamente de la chica, o al revés, y que acaben comiendo perdices.
No nos gustan los finales tristes, aunque no sea en la vida real. Bastante tenemos de finales tristes en la realidad que nos ha tocado vivir, al menos, que en el cine podamos tener la agradable satisfacción de que todo ha salido bien.
Porque, seamos sinceros, la realidad que tenemos no es de lo más halagüeña.
Si escuchamos las noticias de nuestro país, no estamos en los mejores momentos de la historia, ni qué decir tiene, las noticias fuera ... guerras, hambrunas, conflictos políticos....miseria por todas partes,...como dice la Biblia hay terror por todas partes.
Y quizás tus propias circunstancias tampoco estén pasando por su mejor momento. Paro, enfermedad, separación, divorcio, ....puede ser cualquier cosa.....
Por lo tanto, este texto nos da la clave para que la perspectiva de nuestra realidad sea totalmente distinta. No que la realidad va a cambiar, sino...que la perspectiva y nuestro modo de interactuar con la realidad pueden ser distintas.
Y ¿cómo? te preguntarás.
El texto nos invita a refugiarnos en Dios. El Señor es bueno. Él quiere darnos otra forma de pensar y de reaccionar ante la vida.
La Biblia nos enseña un camino diferente de vivir. La realidad de esta vida es la que es, pero todo depende de cómo quieras vivir esta realidad.
Dios te invita a refugiarte en Él, a poner tu vida y circunstancias bajo Su inmenso poder y bondad, sólo de esta manera podemos cambiar nuestro modo de reaccionar ante las situaciones diarias.
Cuando confías tu vida al Señor puedes confirmar personalmente que el Señor es bueno, puedes verificar en tu propio ser que Dios cambia tu mente y tu conducta para bien.
Solo si lo experimentas puedes saber que es cierto. ¿Te atreves?

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