Estamos a las puertas de un nuevo año y diciéndole adios al 2020, fatídico y penoso 2020. ¿Ha sido éste el peor año de tu vida? Para muchas personas quizás, así ha sido, un año desastroso en términos de salud, economía, política y un largo etc...
No pretendo referirme a todo lo malo que ha transcurrido durante este año, porque salta a la vista y se han escrito miles y miles de artículos, charlas, debates y un sin fin de noticias centradas en el mismo tema, como si en el mundo no hubieran ocurrido millones de otras cosas, al mismo tiempo.
Es momento de reflexionar, de dar un paso hacia atrás y mirar con perspectiva este año y preguntarnos: ¿qué hemos aprendido de todo esto?
Quizás me dirás que hemos puesto en valor cosas que antes pasaban desapercibidas en el día a día, que ahora sabemos mejor cuales son las cosas importantes y las que solo son secundarias.,....pues sí, ya era hora, de que aprendiéramos esto y me alegro si lo has aprendido.
Pero quiero ir un poco más lejos y preguntar: ¿qué hemos aprendido de nosotros como seres humanos ante esta pandemia?
Déjame decirte cómo lo veo yo. Creo que está claro que tanto las instituciones internacionales en las que tanto hemos confiado (......incluye aquí las que quieras) como las nacionales, no han sabido manejar esta situación de manera apropiada, es decir, les ha venido grande el problema y han ido reaccionando a vuelta de tuerca. Y aún así, seguimos pensando como seres humanos que "nosotros podemos salir por nosotros mismos", porque "oh, ya tenemos aquí la vacuna, que, por supuesto nosotros hemos fabricado".
Es muy triste ver que el ser humano sigue creyéndose un dios que puede resolver todo. Los que creemos en DIOS en mayúsculas, porque sólo hay un DIOS, nos damos cuenta que el ser humano lejos de humillarse y reconocer que tiene que pedir ayuda al DIOS que nos presenta la Biblia, porque somos seres creados y por lo tanto finitos, sigue dando la espalda a DIOS y creyéndose el centro del universo.
¿Qué más necesitamos para volvernos a DIOS? ¿Cuántas catástrofes más tienen que venir para que nos demos cuenta que solo DIOS puede ayudarnos?
Es tiempo de reflexionar y preguntarnos hacia dónde nos dirigimos, ¿quieres formar parte del colectivo que se endiosa a sí mismo y vive para sus intereses? ó ¿quieres redirigir tu vida hacia JESÚS, el Hijo de DIOS y vivir en la libertad que sólo EL te puede dar?
Es tu decisión, tú decides que quieres hacer el 2021.
Déjanos saber tu decisión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario